CONCEPTO EBE Y SU ESCENARIO; NANDA, NIC, NOC _ O de como la EBE es labor habitual de las unidades clínicas._ #NoSinEvidencia







Hablar de Enfermería Basada en la Evidencia, es hablar de la enfermería asistencial, de cómo esta fundamenta todas sus actuaciones en la evidencia científica disponible. La EBE es llevar al escenario del cuidado la invesigación del cuidado. 

La práctica de la Enfermería Basada en Evidencia es fundamentar todas nuestras intervenciones en la mejor evidencia científica; es cuidar con carácter científico. Para ello, para llegar al cuidado óptimo, la EBE se fundamenta en unos puntos esenciales:

_ En el punto de vista de  investigación existente sobre el apartado del cuidado que pretendemos optimizar 
_ En la experiencia del profesional; la percepción que el clínico tiene sobre los cuidadados a lo largo de su trayectoria profesional.
_ En el entorno-cultura en el que se circunscribe la persona a la que se cuida; se tendrá en cuenta la opinión y los valores del usuario y analizaremos si esa evidencia científica óptima de la que nos habla la investigación es posible respecto a los recursos con los que contamos.

Si hoy hago esta entrada, no es para explicar la metodología de la EBE, sino para contextualizar dicha metodología investigadora. El escenario de la EBE es el escenario clínico, el de las unidades asistenciales, el de la planta concreta en la que nosotros trabajamos. Las enfermeras asistenciales estamos en el escenario de la pregunta clínica; nosotras detectamos qué evidencias científicas son necesarias, qué parte del cuidado necesita ser investigado para llevarlo a su cuota óptima. La investigación nunca permanece fuera de las unidades asistenciales sino que es inherente al cuidado que en cada una de ellas se ejectua. Tú y yo somos EBE.

Las enfermerass asistenciales no tenemos conciencia de que en nuestro trabajo, contínuamente estamos investigando, pero lo hacemos. En nuestra labor diaria la investigación es una constante. El escenario donde día a día se establecen nuevas cuestiones para la mejora del cuidado es el asistencial; en las unidades de hospitalización es donde siempre surge la primera pregunta. Y una pregunta, una pregunta que busca respuesta, siempre es el origen de cualquier investigación. 

Día a día nos cuestionamos cosas, alternativas de cuidado, cambios de terapias, etc. Cuando buscamos en internet, en una base de datos, o en una enciclopedia cuestiones relacionadas con  un a apartado del cuidado que nos preocupa, que queremos mejorar y fundamentar, estamos investigando. Creo que ahora se puede entender por qué, sin duda, el escenario clínico-asistencial, el lugar donde nosotros cuidamos a las personas, es el escenario de la evidencia científica, de la investigación, de la Enfermería Basada en Evidencias. Y nosotras, enfermeras asistenciales, estamos en el escenario de la pregunta clínica cada día; nosotras detectamos qué evidencias científicas son necesarias para que lel cuidado pueda calificarse como óptimo, coherente, cohesionado y fundamentado.

Ahora lo que quiero es contextualizar la EBE dentro del paradigma enfermero, hablar sobre qué es exactamente trabajar con evidencias científicas en el mundo del cuidado. Quiero describir el lugar que ocupa y lo que significa la evidencia científica dentro del proceso de atención de enfermería, PAE. La EBE es un concepto más de la enfermería, forma parte de su lenguaje, de sus objetivos e intervenciones, de su fundamento.

La Enfermería cuida, es la Ciencia del Cuidado. Cuidar es solucionar problemas, circunstancias, escenarios de una persona o comunidad. Para cuidar, la enfemería realiza una valoración que le dé las premisas y circunstancias que lleven a un diagnóstico, a una necesidad, a una deficiencia que ha de ser solucionada. La valoración exhaustiva de las circunstancias de salud de una persona nos lleva a un diagnóstico concreto. Diagnosticar presupone tener un conocimiento de la situación que se afronta y dominar las capacidades que nos llevan a responder a unas cuestiones o procesos vitales que la situación demanda.

Para relizar un diagnóstico necesitamos utilizar un lenguaje; los diagnósticos enfermeros utilizan el lenguaje enfermero, el que le es propio al cuidado. Hemos de conocer y saber utilizar el lenguaje del cuidado; su taxonomía. Si las enfermeras no denominamos de la misma forma problemas similares no podremos dirigir el cuidado. El lenguaje da forma a la realidad, la describe. En ningún momento la limita, pues se renueva, evoluciona, avanza. Sin ese lenguaje propio va a ser muy difícil cuidar. Sin un lenguaje, es imposible evolucionar. Llegados aquí, estamos ante la clasificación diagnóstica del cuidado, la NANDA. 

La Enfermería es el diagnóstico y tratamiento de las respuestas humanas a los problemas de salud reales y potenciales (ANA,1980). Todos esos problemas serán descritos mediante el lenguaje del cuidado. Los diagnósticos enfermeros, la taxonomía enfermera,  nos va a facilitar la toma de decisiones a la hora de diseñar un plan de cuidados. 

Cuando ya hemos establecido un diagnóstico concreto, lo que buscamos es una solución que nos lleve a nuestro objetivo de salud. Lo haremos mediante la planificación _establecimiento de prioridades_ de un plan de cuidados. Es decir, planificaremos una serie de intervenciones que nos lleven a una meta concreta. Estamos ante el escenario de las intervenciones que realizaremos _ejecución_ para conquistar un objetivo concreto. Hablamos de NANDA, NIC, NOC, hablamos del Cuidado. 

NANDA, NIC, NOC son el  contexto de la evidencia científica y de la investigación en el escenario asistencial. La EBE cierra el círculo para poder decir que el cuidado establecido tiene fundamentos científicos sólidos.

Los diagnósticos de enfermería _NANDA_son situaciones/problemas concretos de salud reales o pontenciales, que tienen adjudicadas una serie de intervenciones _planificación de cuidados, NIC_ para conseguir una serie de objetivos _resolución de la necesidad descrita,NOC _. La EBE, es la metodología que se asegura de que las intervenciones o cuidados de enfermería están basadas en la evidencia científica, es decir, que las intervenciones requeridas para un determinado diagnósitco tienen el mejor fundamento científico. Que nuestras intervenciones están avaladas por la investigación, basados en ella, y que se han elaborado desde la evidencia científica.

La EBE se ubica en el espacio de la planificación/ejecución de cuidados, es su fundamento científico. Practicar la EBE cuando cuidamos es utilizar las mejores evidencias científicas que hemos encontrado a la hora de ejecutar un cuidado. Y eso, donde se hace cada día, donde se encuentra de forma natural y a diraio, es en las unidades asistenciales. En tu lugar de trabajo y en el mío.

El proceso de atención de enfermería, una vez planificados y ejecutados loscuidados, seguiría con la siguiente y última fase; la evaluación; comprobar si esos cuidados/intervenciones fundamentados en la evidencia científica nos han llevado al objetivo/meta esperado.

NANDA, EBE; NIC y NOC son las siglas que dan rigor científico al proceso del Cuidado. Sin una nomenclatura común, una base científica en nuestras acciones y un objetivo para cada intervención, el cuidado no puede tener sentido. Y el Cuidado, por necesidad, es una de las Ciencias que más sentido tiene; en su centro gravita la dignidad del ser humano.


¿Te animas a estudiar para encontrar la evidencia científica que aportará a tus cuidados la excelencia? Nuestro día a día laboral no se merece menos.


Puedes empezar por este libro, así conocerás la metodología de la evidencia paso a paso. Te recomiendo además la revista electrónica EVIDENTIA. En ella encontrarás artículos de gran interés clínico. Tendrás fundamentos científicos consolidados para cuidar mejor. Además, te animo a visitar un gran  blog, el de Azucena Santillán, Enfermería Basada en Evidencias. Y por último te dejo un portal para la Enfermería que me parece de gran interés: NANDA-NIC-NOC. Sin más, te deseo un CIENTÍFICO CUIDADO.

TODOS SOMOS RAROS. TODOS SOMOS ÚNICOS.

No hay palabras para definir el amor que hay entre padres e hijos; ese amor, donde más salta a la vista, es ante un hijo con circunstancias especiales. Lo he visto. He sido espectadora silenciosa del amor que se puede dar entre dos seres humanos, de los hilos invisibles que ya nada ni nadie va a romper jamás. Lo de menos son ya las circunstancias, el futuro inesperado, la lucha diaria, la rentabilidad de las cosas, y la no percepción de futuro.Todo esto deja de existir. Estoy y estás. Sólo eso importa, el hilo. Un hilo que te enreda, que te engancha, que tira de ti y te hace mejor.

Nada hay ya que tenga más valor que tu sonrisa. Tu tranquila, larga y esperada sonrisa, Helena.


  

_ Lo que a mí se me ha contagiado de la enfermedad de mi hija, de la de amigos y de hijos de amigos, es su espíritu de lucha, su amor por la vida, su pasión por lo que hacen, el entorno que crean, sus palabras._
  Iliana Capllonch (miembro de la Junta Directiva de FEDER).


TODOS SOMOS RAROS. TODOS SOMOS ÚNICOS.

Hoy, día internacional de las enfermedades raras, quiero dejar un hueco de mi pequeño espacio 2.0 para lo extraordinario. Quiero reivinidcar un derecho; el de no ser juzgado por las circunstancias que rodean a la vida. El derecho a no rentabilizar una vida como si las vidas pudieran ser un bien de mercado más o menos productivo y por ello más o menos valorado. Hoy reivindico el derecho a que la vida no sea infravalorada, que no sea nunca disminuída su presencia, que no se las rodee de olvido. Cada vida es diferente, aunque no estés presto a sentir la diferencia. Todos somos raros. Todos somos únicos. Todos somos insustituíbles.

Reivindico al derecho a dar valor a la vida de las personas, independientemente de las circunstancias que le vengan dadas, o de las que sin opción de evasiva, se vayan encontrando por el camino. 

Reinvindico para las enfermedades raras el derecho que toda minoría tiene a ser oída, escuchada y ayudada. 

Reinvindico el derecho a la solidaridad que toda persona merece tener a lo largo de su vida, porque ningún ser humano, ninguno, es una isla. La vida de un ser humano sólo es rescatada por otro ser humano.

Reivindico la obligación de escuchar y tener en cuenta a a quienes son un ejemplo diario de optimismo, lucha y alegría. Sin ellos nuestro mundo pierde una necesaria perspectiva.

Reinvindico la necesidad de cambiar el metro con el que medimos el valor de la vida; las circunstancias especiales y raras, a menudo, son el metro que mide y son origen de la felicidad que hay en nuestra vida.

Reivindico el derecho a no infravalorar la felicidad de ninguna vida por sus circunstancias extraordinarias; esto no la convierte en un felicidad menor ni deficiente. La felicidad no entiende de escalas. Está o no está.

Reivindico el derecho a poder afirmar que lo raro tiene mil facetas por descubrir; y que ante ellas, tú podrás conocer exactamente qué tipo de persona eres y los valores que escondes y muchas veces desconoces.

Reivindico el derecho a la visibilidad de las rarezas con que la vida se presenta; que nos las encontremos en el parque, en el cole, de viaje. Nada que le acontezca al ser humano carece de valor. Nada que le afecte nos es indiferente.

Reivindico el derecho a no ser silenciado ni ignorado; a lo extraordianrio le gusta la vida, las sonrisas, la luz, el sol los sonidos y el juego. Me gusta verte y que me veas. Me gusta oírte y que me oigas. Quiero estar y que estés.

Reivindico el derecho a la vida sentida y percibida de toda circunstancia extraordinaria. Sólo así mi vida estará al mismo nivel. En el nivel que le pertenece al ser humano; el de la solidaridad. Tu me ayudas, y yo también.

Reivindico a mirar la vida de cualquier ser humano tal cual es, sin que nada me quite el privilegio de aprender a su lado.

Reivindico como ciudadana española, que la parte económica con la que yo colaboro para el sustento de un Estado de Bienestar sea utilizada para facilitar las circunstancias de estas vidas extraordinarias. Que el Estado de Bienestar no se olvide de ellas, de sus necesidades, de su realidad y su valor.

Yo, que tengo una circunstancia normal, reivindico el derecho a que las personas extraordinarias rodeen mi vida. A ayudarlas y a ser ayudado por ellas.

Sin las personas únicas, la vida  perdería color. Lo puedas sentir o no, su felicidad es parte de la nuestra. Su sombra es de oro.

**  Palabras dedicadas a Helena, que no sé si ella lo sabe muy bien _personalmente pienso que sí_ pero cada vez que me sonríe de ese modo, sé que ya he perdido la voluntad. La presencia de su sonrisa es una pluma suave que te transforma. Nunca vi una sonrisa así. Nunca nada me enseñó tanto de la sencillez en  las vidas felices.

CARTA A UNA JOVEN ENFERMERA _ A modo de reflexión ante el comentario de una enfermera anónima._

En los inicios de mi carrera estuve poderosamente influida por una profesora de enfermería que vio en mí un potencial que yo desconocía. Bajo su estricto pero cariñoso tutelaje empecñe a encontrar mi yo profesional. Patricia Thompson (RN, EdD, Presidenta Sigma Theta Tau International).

_ La mía se llama Inmaculada Serrano Monzó. Recuerdo y gratitud por su presencia en las horas difíciles._


 _ ...  por encima del cabreo que tengo con el hashtag #DUEnoesGRADO está la admiración por los profesionales que hicieron el curso no para cumplir y pagar por un requisito insultante _en mi entorno la implantación del Curso de Adaptación al Grado de Enfermería es una descalificación absoluta del Cuidado; de su autoridad y credibilidad_ sino que se matricularon para mejorar, para superar dificultades, para seguir investigando en la Ciencia que consolida una de las profesiones más necesarias del mundo; la Enfermería_ 


Estimada anónima:

Yo solo he expresado mi opinión ante lo que he leído en las redes sociales. He escrito lo que sinceramente me ha provocado la lectura de vuestras expresiones _cabreo y decepción_. 

Esa entrada es una opinión que en absoluto tiene por qué coincidir con la tuya. En lo que sé, no he hablado de personas, no he insultado a nadie, sino que he descrito mis percepciones y sentimientos desencontrados. He descrito los sentimientos que me parecen estar detrás de lo que escribisteis. Y tú con mis palabras, te has sentido molesta. Nada más. 

Esto no es insultar, es sentirse enfrentado ante alguien que no piensa como uno mismo. Te recomiendo tolerancia y talento para dialogar. Son tremendamente necesarios. Y sabiendo que desde ellos podrás contestar, sobretodo a ti misma, te lanzo la siguiente cuestión; ¿Cómo crees que nos sentimos lo DUEs al leer lo que expresabais? ¿Puedes entender que a raíz de lo que habéis escrito pudiera darse que algún DUE se pudiera sentir ninguneado e incluso relegado a la inferioridad en su labor profesional, cuando es quien ha estado a pie de cañón enseñándoos en vuestras prácticas lo que sabéis y que lo ha hecho sin cobrar un solo euro por docencia? Las enfermeras asistenciales somos docentes por puritita vocación, ¿lo sabías?. Lo hacemos por vosotros, por la Enfermería futura, por cada ser humano que está y estará detrás de nuestras acciones _presentes y futuras_. Nada nos ilusiona más que un alumno motivado. Pero algunos esta vez nos han salido ranas. Y ya ves, eso decepciona y cabrea. Sí, me cabrea la falta de gratitud, ya lo has notado. Y yo también tengo amor propio y sé cuanto, cuantísimo vale el esfuerzo diario que le pongo al Cuidado.

Haces bien en reconocer que los conocimientos que has adquirido, si no todos, en su mayoría, te han sido dados por los DUEs y probablemente algún que otro ATS.

En estos momentos en los que las promociones de Grado aún no habéis dado el relevo porque casi, casi, lo acabáis de recibir, debéis estar agradecidos. Y con ilusión por el futuro. Pero no tiréis piedras a vuestro tejado, por favor. Eso no, que ya bastantes piedras le tiran ya al Cuidado. 

El tiempo dirá de qué sois capaces, hablará de cual habrá sido la aportación al desarrollo de la Enfermería que representáis. Ya tenéis abierto el escenario docente; Enfermería necesita escribir, documentar, publicar todo el conocimiento que tiene guardado en los cajones. Cuánto sabe la Enfermería, y cuán poco se la reconoce. Supongo que eres joven, y que aún no has podido percibir, las deficiencias en el reconocimiento de lo que somos, hacemos y sostenemos cada día con nuestro trabajo. Vosotros sois la posibilidad de la permanencia porque podéis salir directamenta al escenario docente; os pertenece directamente, sin dar vueltas por otras disciplinas. Con el paso de los años se sabrá cual ha sido vuestro papel, vuestra herencia. 

Si piensas que sentimos animadversión por vosotros estáis totalmente equivocados. Sois la enfemería puntera para que el Cuidado pueda investigar, permanecer y desarrollarse. El escenario docente era donde nuestro caminar se volvía endeble y cojo, muy, muy cojo. Conozco enfermeras con grado de Doctor al que han llegado después de cursar otras disciplinas que les supuso entre cinco y tres años más de docencia _antropología, sociología, comunicación, historia_. Esto ocurría allá, por el año 89, y ha ocurrido hasta la llegada del reconocimiento del Grado de la Ciencia del Cuidado.

No te haces idea qué enorme satisfacción supone para todos nosotros la realidad del Grado en Enfermería. Ya no hay que dar tantas vueltas para que nuestra presencia en la universidad pueda tener la autoridad y credibilidad que se le adjudica a las demás disciplinas

Para los que os damos el relevo, sois la enfermería que avanza; habéis tenido ganas de seguir, investigar, caminar. ¿Crees acaso que no me ilusiona? Es un error de percepciòn si piensas así. Se ve que no te has leído tranquila mi entrada, siento haberte enfadado tanto. No te has parado  sobre un párrafo de mi entrada que está por encima de todo lo escrito. Si lo hubieras leído, hubieras sido capaz de entender que por encima de mi enfado, está mi respeto y admiración por todos los GRADOs, porque vuestra motivación e interés os hizo seguir avanzando a pesar de que las circunstancias no estaban nada claras ante el Curso de Adaptación al Grado que se ha implantado. No sé cómo es lo que tu has cursado, yo, en lo que he visto, siento decepción.

Insisto mi entrada no es un insulto; es la expresión escrita de una enorme decepción ante lo que han significado para mí los tuits que leí en el hashtag #DUEnoesGRADO y en la cuenta @DUEnoesGRADO. Expreso con mis palabras la interpretación que YO hago sobre LO QUE LEO. Y lo que leí en las redes sociales denota cierta soberbia, falta de humildad y gratitud. Es una total decepción para quienes hemos dado el relevo.

Describir lo que se percibe no es insultar, es dar forma a una narración escrita que expresa la opinión de una persona/institución sobre algo. ¿Has oído hablar de los géneros periodísticos, de los artículos de opinión, las columnas editoriales? Mi blog viene a ser algo así, un espacio narrativo personal. Un lugar en el que opino sobre lo que veo, en el que lo último que pretendo es insultar, sino describir la realidad que leo/interpreto. Vuestros tuits _no sé si leí alguno tuyo o no, ya que no te identificas_ me parecieron una absoluta falta de respeto hacia quienes os han antecedido, y para mi supusieron y suponen una soberbia ciertamente evidente y falta de humildad. No lo puedo ver de otro modo.

Estimada Grado, un año más de estudio no es nada si piensas en toda la vida que te queda por delante. Supongo que eres joven, y que te falta no sólo perspectiva, sino retrospectiva sobre el Cuidado. En los 25 años que alguno os llevamos de delantera, años en los que la formación continuada ha sido un presente, no te haces idea de lo irrisorio que nos parece estar estudiando un año más. Y no te cuento ya de la falta de respeto por el Cuidado que interpreto cuando veo la manera en que se ha implantado el Curso de Adaptación al Grado en Enfermería. También me gustaría poder enseñarte las horas de mi diplomatura, y de todo lo que en ella aprendí y trabajé _teórica y prácticamente_. Personalmente no creo que estéis mejor preprarados, pero bien es cierto que las personas son magnánimas, y que hay enfermeras que con medios docentes limitados, acaban siendo una representación del Cuidado impecable. La persona lo es todo, en cualquier disciplina, por encima de lo estudiado y de lo recibido; por encima del título que tengan.

Yo, para finalizar, sólo te puedo decir que ánimo y adelante. Estás en la profesión más versátil, impresionante y magnánima del mundo. #Yosoyenfermera, y tú también. Avancemos desde lo dado y sigamos descubriendo el porvenir. Descubrirnos vosotros, la presencia del futuro, un Cuidado sólido y solidario, científico y humano, real y creíble. No seamos nosotras, dedes dentrom quienes le atorguemos al Cuidado la fisura que otros buscan. El cuidado se merece autoridad, credibilidad y futuro. Y sobretodo, se merece UNIDAD.

Saludos, querida Anónima.

PD: La credibilidad en redes sociales viene de la mano de la imagen personal _personal brannding_. Ser un anónimo en redes no es buena idea. No suma y siempre resta. La credibilidad y autoridad de tu opinión sólo puede sostenerse desde la presencia. Ser anónimo es ser alguien no-reconocido. No lo olvides. Y tu opinión así no suma. Y tu oponión debe sumar.

Sólo es un consejillo _permíteme el atrevimiento_. Lo cierto es que te aprecio un montón a estas alturas de lo narrado. #SomosENFERMERAS!!!!! Y tú además, eres ya el futuro. AVANTI!!!

ESTIMADA ANÓNIMA: HA SIDO UN PRIVILEGIO DIALOGAR CONTIGO.

#DUEnoesGRADO @DUEnoesGRADO _ O la consolidación de un despropósito._




Desde mi punto de vista resulta lamentable todo este enfrentamiento. Absolutamente lamentable. El Cuidado no se merece semejante circo. Sólo entiendo esta postura desde el complejo de inferioridad que parece anidar latente o desde la absoluta soberbia que nos hace creernos mejores. ¿Mejores para qué, para cuidar? Hombre, pues no...

Una vez adquiridas las capacidades y competencias del cuidado, son las mismas para ATS/DUE/GRADO. El cambio de nombre sólo significa cambio de tiempos. La vida cambia, y su cambio se refleja en todos sus escenarios. Que la denominación de GRADO en Enfermería no tenga carácter retroactivo y no se adjudique automáticamente a los DIPLOMADOS/ATS no supone que se hayan adjudicado nuevas competencias a la titulación, y lo anterior ya no valga. Las competencias son exactamente las mismas para ATS/DUE/GRADO. No se equivoquen.

El Grado no capacita para cuidar mejor. El Grado es un paso burocrático/docente necesario que estaba pendiente para que el escenario docente del Cuidado tuviera las mismas oportunidades que el de otras disciplinas. Hasta ahora, esa posibilidad nos estaba negada directamente. Es evidente que podía conseguirse, pero alargando el proceso educativo, situación que ya entonces me parecía tremendamente injusta. Yo cursé otra carrera para tener el grado de licenciado, grado desde el que podría hacer un doctorado en Enfermería si quería continuar. Hoy afortunadamente todo ha cambiado. No se me ocurriría crear un hashtag para que las cosas no cambiasen. Para resarcirme de lo que entonces ya me parecía una injusticia _emplear cinco años de mi vida, sí, sí, cinco, con la búsqueda de horas para estudiar y trabajar para afrontar el coste económico que me supuso, además de esfuerzo personal_. Ustedes han estado un año, estimados GRADOs. ¿Y se cabrean porque quizá se haga posible que nos den la titulación de GRADO a los DUEs tontos que no hemos querido tragar con la estafa que ha resultado ser el Curso de Adaptación al Grado en Enfermería? No me hagan reír. A ustedes el Cuidado les importa un bledo. No puede ser que se crean de verdad mejores por haber pagado una formación, que en lo que conozco, califico de irrisoria. Pero por encima del cabreo que tengo con su hashtag está la admiración por los profesionales que hicieron el curso no para cumplir y pagar por un requisito insultante _en mi entorno la implantación del Curso de Adaptación al Grado de Enfermería es una descalificación absoluta del Cuidado; de su autoridad y credibilidad_ sino que se matricularon para mejorar, para superar dificultades, para seguir investigando en la Ciencia que consolida una de las profesiones más necesarias del mundo; la Enfermería. Cuando hay motivación e ilusión por avanzar siempre se puede caer en manos de proyectos ruines disfrazados de docencia formall. En este momento habéis caído los GRADOs,  pero la culpa no es de los DUEs. Ese hashtag es un dolor, un error, un absoluto despropósito, un gesto de soberbia, o de complejo de inferioridad. Me molesta infinitamente este circo; quiebra la solidez de la Ciencia de la Enfermería. 

A mí si me importa el Cuidado; me gusta que hayan cambiado las cosas en relación a lo que yo viví. No se me hubiera ocurrido jamás crear un hashtag _ni a mí, ni a las enfermeras que en mis años hicimos otra carrera para consolidar la presencia del Cuidado en la Universidad_. No se nos hubiera ocurrido jamás que los que quisieran hacer un doctorado tuvieran que cursar cinco años más como nosotros entonces hicimos. No fuimos una ni dos, créanme, fuimos entonces unas cuantas enfermeras, y luego he conocido muchas más. Pero ya lo dijimos, aquellos eran otros tiempos. Y afortunadamente todo cambia. Hoy al acceder directamente al grado, las enfermeras puedan seguir los mismos pasos que las demás disciplinas para llegar al doctorado. Pero interpretar que por un año más de estudios ustedes estén más capacitados y mejor formados es un total despropósito; su posición me hace reir, de verdad, y por ella no paso. No creo que para cuidar ustedes tengan más conociendo que yo con la diplomatura que cursé. No, ustedes, GRADOs, no saben más que yo. No lo crean. Es más, si comparo lo de entonces con lo de ahora, desde mi perspectiva, salen ustedes perdiendo. 

La enseñanza universitaria nos capacita para ejercer la Enfermería _o cualquier otra disciplina universitaria_  en cualquiera de sus escenarios; presente y futuro. Esa capacidad es la de saber llegar al conocimiento necesario para solventar las competencias que tengamos como responsabilidad; presentes y futuras. Está claro que el contenido que yo aprendí hace 25 años para ejercer la Enfermería tiene cierta parte desfasada; parte que hoy ya no sirve; se ha avanzado mucho desde entonces en la Ciencia del Cuidado. Lo que no está desfasado ni caducará es la capacidad que yo tengo de encontrar las fuentes de conocimiento que me lleven a solucionar las incógnitas actuales y también las futuras. Yo me encontré los estudios de Enfermería en la Universidad. Sí. Y los encontré ahí gracias al esfuerzo, presencia y lucha de todos los ATS que me antecedieron. No se puede infravalorar aquello que hizo posible nuestro presente, la mejora de la realidad de la Enfermería y su prestigio empieza ahí, en el origen. Infravalorar lo que hemos sido es un error, pero infavalorar aquello de lo que venimos, es un auténtico disparate del que sólo es capaz la soberbia y el engreimiento. No lo infravaloren, por favor, porque están pisando los pilares que hicieron posible que hoy ustedes _los GRADOs_ tengan el reconocimiento que tienen como Ciencia Universitaria en todos sus escenarios. No sean desagradecidos, y mucho menos ridículos. El cuidado impecable no lo garantiza un título, sino la responsabilidad, la motivación, la formación y la investigación DIARIA del cuidador. Dejemos batallas absurdas. El Cuidado no es un título, es lo que cada profesional es capaz de aportar. La formación continuada _actualización en los avances del Cuidado_ es una exigencia moral y legal en cada profesional. No necesita título, ni lo puede avalar ningún título oficial. Ni GRADOs cuidan mejor que DUEs, ni DUEs mejor que ATSs. La calidad del cuidado sólo depende de la responsabilidad personal del que cuida. Quien más me enseñó del Cuidado fue un ATS. Jamás le llegará a la suela del zapato ningún GRADO. No fue su título, fue su persona. Le estoy muy agradecida por todo lo que de él aprendí, humana y profesionalmente. Ustedes no parecen sentirse así, estimados GRADOs, agradecidos por todo lo que les antecedió para encontrarse la Enfermería en el nivel que está. No es mérito suyo, no lo crean mérito propio; les ha venido dado.

Siento mucho vuestra soberbia; os hace sentir superiores por haber cursado un año más de ¿formación?, _esto habría que investigarlo, la implantación del Curso de Adapatación al Grado ha sido un despropósito que lejos de darnos credibilidad, anula nuestra autoridad como Ciencia_. Esta actitud chulesca que habéis twiteado lo único que demuestra es que tenemos mucho complejo de inferioridad _encubierto_ aún. No se engañen. Con su hashtag demuestran que ustedes necesitan de acreditación y título  para creer que el Cuidado es una Ciencia.

Y quiero terminar ya, pues mi cabreo es tan grande que se me está alargando demasiado. Quiero terminar recordándoles que no hay titulo oficial para avalar la responsabilidad que cada uno de nosotros ponemos en nuestro quehacer profesional. La formación continuada es una obligación del Cuidado. Adquirir competencias en el Cuidado es adquirir la necesidad de seguir estudiando. Un titulo no avala nada, pero es necesario para conceder competencias en determinada disciplina. Es un paso docente y burocrático concreto que reconoce la capacidad de alguien para hacer algo. No implica eficacia, solidez ni genialidad en el quehacer. Eso viene después. El GRADO es un paso necesario que estaba pendiente para colocar en igualdad de condiciones docentes a la Ciencia de la Enfermería. No lo olviden, su GRADO, no garantiza un cuidado impecable, la excelencia del cuidado vendrá de la responsabilidad, la motivación, la formación DIARIA que ustedes pongan como clínicos, docentes, gestores o investigadores del Cuidado. Dejémonos de batallas ridículas y absurdas. El Cuidado no es un título, es lo que cada profesional es capaz de aportar. ¿Qué vas a aportas tú, querido Grado? Eso es lo que importa. Como consejo te pediría que empezases por adquirir un poco HUMILDAD. Se necesita ser humilde para cuidar impecablemente. Y mira por donde que no hay títulos para la humildad. Los valores se tienen o no se tienen. Pero esto sería ya entrar en otro post...

Y por favor, que os quede claro, pero que muy clarito; esta entrada sólo es el reflejo de lo que me cabreó hoy al leeros en twitter. Yo no quiero convertirme en GRADO automáticamente. No lo necesito. Quiero que el Curso de Adaptación al Grado no sea motivo de descalificación del Cuidado. Quiero que durante ese año se nos garantice una formación que realmente suponga un aumento de conocimiento para que éste repercuta en un incremento en la investigación con el que consolidar y dar credibilidad  al Cuidado. Estamos muy necesitados de credibilidad, y ustedes con su actitud, no han hecho más que restarla. Rectifiquen.




TESÓN



 _ Sólo la valentía del inventar, 
esa actitud reduplicativamente creadora que he llamado poética, 
se arriesga a elevar más y más el vuelo de la dignidad humana._  
Jose Antonio Marina.



Cuidar...no debemos darnos por satisfechos, tenemos que conocer mejor lo que nos rodea, plantearnos problemas con mayor agudeza e intentar resolverlos con talento, conocimiento, humanidad. Hemos de inventar caminos, nuevas miradas en las que reconocernos y reconocer al otro, planificar actividades que cuiden y sostengan la dignidad del ser cuidado.

El cuidado se plantea nuevos problemas, observa las coordenadas de la enfermerdad y con ingenio  intenta saltar por encima de los límites que la realidad impone. El cuidado es talento, conocimiento y humanidad. El cuidado es creatividad, imaginación, complejidad no percibida. El cuidado hace que algo difícil tenga la apariencia de lo sencillo. El cuidado descubre perspectivas, abre miradas y proporciona proyectos para reconducir al ser humano hacia su equilibrio emocional. El cuidado custodia  la dignidad del ser humano y la mantiene íntegra, absoluta e ilimitadamente. El cuidado nunca está por encima de la dignidad, si se impusiera, dejaría de ser cuidado.

Las herramientas del cuidado se encuentran en nuestra inteligencia, son sencillas, y como todo lo sencillo, surgen después del esfuerzo. Las herramientas elaboran el origen, todo empieza a través de ellas; con el conocimiento, la observación y el silencio. Esas son las alas con las que vuela la Enfermería. 

Luego... luego va surgiendo todo lo demás.